sábado, 11 de febrero de 2012

PARA QUÉ SIRVEN LOS LÍMITES

 
Me pregunto cómo habrán vivido los hombres en la antigüedad cuando no existían los límites ni territoriales, ni sociales, ni personales. Supongo que habrán aparecido cuando se formaron las sociedades en base a la cultura ya que los límites responden, indefectiblemente, a los valores y la cultura se asienta en los mismos y los resguarda.
El primer valor que sostienen los límites es el RESPETO, por lo tanto no es lo mismo poner límite a algo o a alguien que imponer límites. La palabra "imposición" ya nos conecta con la idea negativa del autoritarismo.Y desde el autoritarismo el primer valor que se cercena es justamente el del respeto; por lo tanto hay que volver la mirada a lo primordial: rescatar la AUTORIDAD.
Para poder poner límites efectivamente hay que tener autoridad; si somos los padres necesitamos de autoridad moral y si somos los docentes necesitamos de autoridad moral y social. Porque cuando ponemos límites lo hacemos para resguardar al otro de un peligro y si queremos resguardarlo es porque hay un sentimiento de amor al prójimo.
¿Para qué sirven los límites? Para enseñar, desde la sabiduría que nos da la experiencia, dónde es tierra firme y dónde precipicio; para resguardarnos y resguardarlos del caos que conlleva el libertinaje, para educar en valores que tanta falta le hace a nuestras sociedades, para desarrollar sus virtudes, para hacerlos más tolerantes, en suma, para lograr hijos y ciudadanos más responsables y felices.

Les dejo un enlace: http://escuelapadrestuc.blogspot.com/2011/03/la-responsabilidad-de-los-padres-en-la.html